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June 2, 2016

¿Para quién trabajas?

Algo está mal cuando en un país la mitad de la población vive en condiciones de pobreza y todos
los que trabajan formalmente no se dan cuenta que, prácticamente la mitad del año lo hacen para
el gobierno pues el salario de los primeros 5 – 6 meses se va en el pago de impuestos.

¿En dónde rinde más un peso? ¿En manos de quien lo gana con esfuerzo y trabajo? o ¿En manos
del gobierno que mientras supuestamente reparte se queda con la mayor parte? ¿Qué tanta
libertad tenemos para elegir libremente quiénes queremos ser, qué queremos hacer y qué
queremos tener? ¿Realmente estamos en condiciones de lograrlo?

Cuando la mayoría de la población responde de manera negativa a estas preguntas es un síntoma
de lo lejos que está México de ser un país libre y próspero. Existen distintos índices que muestran la correlación entre libertad económica y prosperidad, demostrando que, es precisamente la libertad la condición fundamental para mejorar el nivel de vida de los ciudadanos en cualquier país.

En el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage en 2016, México aparece en el lugar
62 (de 178 países en donde el más libre es Hong Kong y el menos libre es Corea del Norte).
Nuestra posición nos ubica entre El Salvador y Rumania. Esta medición considera el crecimiento
económico, los ingresos per cápita, la atención médica, la educación, la protección del medio
ambiente, la reducción de la pobreza y el bienestar en general. A México se le considera
moderadamente libre.

Los países que son caliĆcados como libres y mayormente libres tienen ingresos que representan
más del doble que aquellos países moderadamente libres como México y más de cuatro veces el
nivel de los ingresos en las economías dirigidas o cerradas. Entre más libres son los países, sus poblaciones disfrutan de mayores niveles de prosperidad, viven más tiempo y con mejor calidad.

Este índice también mide el estado de derecho (derechos de propiedad, libertad frente a la
corrupción), tamaño del gobierno (libertad fiscal y gasto público), efciencia en la regulación

(libertad empresarial, libertad laboral y libertad monetaria) y la apertura de los mercados (libertad comercial, libertad de inversión y libertad ≨nanciera). Entre más libertad económica existe, mayor es el dinamismo empresarial y las posibilidades para emprender con éxito. En México aún falta mucho.

¿No es eso a lo que aspiramos los mexicanos? ¿Por qué tenemos que vivir conformándonos con
mínimos cuando las características de este país dan para que estuviéramos en los primeros
lugares de los mejores índices? No podemos vivir en perpetua resignación. La libertad es el mayor regalo que nos fue dado con la vida, no es un derecho que nos otorgue el estado. Por lo tanto, nadie nos lo puede quitar ni restringir.

La primera responsabilidad del gobierno es garantizar la seguridad y salvaguardar las libertades, función que no cumple. ¿Cómo justi≨ca entonces quedarse con el fruto de nuestro trabajo (impuestos) equivalente a más de cinco meses de trabajo en promedio? La evidencia ha
demostrado que, entre más se expande el tamaño de un gobierno, más se contrae la libertad de
los ciudadanos pues el gobierno pretende meterse en todos los ámbitos posibles.

Si tú no cuestionas y de≨endes tu libertad cada día, todos los días, alguien decidirá por ti y no precisamente lo mejor o lo que tú quisieras. Tenemos derecho a vivir en un país donde no sólo podamos soñar sino que tengamos las condiciones para hacer realidad esos sueños y lograr lo que cada uno se proponga en el entendido de respetar la libertad de los demás. Libertad y
responsabilidad son dos caras de la misma moneda. Toca hacernos responsables para asegurar
que nuestra libertad no sea restringida por ninguna autoridad.

A partir de esta semana, ELEGIR: Observatorio de Libertad Política y Económica estará vigilando y analizando todo lo que suceda en torno a la libertad económica y política en México con el
propósito de informar y proponer soluciones creativas para dejar de ser un país de mínimos y
convertirnos en un país de óptimos. Empezaremos de≨niendo el tamaño óptimo del gobierno para
que sólo haga aquello que le compete y, por ≨n, lo haga bien.

Presidente de IPEA–Think Tank y de ELEGIR: Observatorio de Libertad Política y Económica
Twitter: @armando_regil

Publicado en El Universal